jueves, 24 de abril de 2014

Tarta de tres chocolates crujiente



Como sigo igual que hace un mes y continúo con el reposo, os rescato otra receta, que ya van quedando pocas. Ésta es una pequeña variante de la receta de tarta de tres chocolates que me pasó mi madre hace unos años. Siempre la había hecho al pie de la letra, pero en febrero o marzo quedamos con unos amigos y me apeteció hacerla con un toque distinto. Tenía una pastilla de chocolate con kikos que me encanta y pensé que la textura crujiente le podría venir bien. Como la mezclé con chocolate con leche, notaba ligeramente crujiente, así que la próxima vez haré esa capa sólo con el de kikos, creo que estará incluso mejor. 

La receta es muy sencilla de hacer y es una tarta fresquita, con un toque muy rico. Os la recomiendo, con ella siempre quedaréis bien, es un clásico y siempre le podéis dar un poco de personalidad cambiando los chocolates originales por otros con frutos secos, rellenos de oreo, etcétera.

Añadiendo chocolates con textura crujiente puedes conseguir tartas diferentes con la misma base.


PARA LA BASE:

INGREDIENTES:

200 gramos de galleta María (yo usé digestive)
70 gramos de mantequilla

ELABORACIÓN:

Pon unas pocas galletas dentro de una bolsa de congelación o bocadillo y muélelas pasando el rodillo por encima. Haz lo mismo con el resto de las galletas y reserva. Derrite la mantequilla y mezcla con la galleta picada. Reparte la mezcla en un molde desmontable (el mío era de 24 centímetros) y aplasta bien de forma que quede una capa uniforme. Reserva en la nevera.



PARA LAS CREMAS:

INGREDIENTES:

200 gramos de chocolate negro
200 mililitros de nata para montar
200 mililitros de leche entera
1 sobre de cuajada en polvo

200 gramos de chocolate con leche (yo puse 120 con kikos y 80 con leche)
200 mililitros de nata para montar
200 mililitros de leche entera
1 sobre de cuajada en polvo


200 gramos de chocolate blanco
200 mililitros de nata para montar
200 mililitros de leche entera
1 sobre de cuajada en polvo


ELABORACIÓN:

Hay que hacer las tres cremas por separado. 

Para la primera crema, pon 50 mililitros de leche en un vaso y disuelve en él la cuajada. Pon el chocolate negro troceado, el resto de la leche y la nata en un cazo a fuego suave y remueve constantemente. Hay que tener cuidado de que no se queme. Cuando esté el chocolate bien disuelto, sube un poco el fuego y sigue removiendo. Cuando rompa a hervir, añade el sobre de cuajada disuelta y sigue removiendo. Cuando vuelva a hervir, retira del fuego y vierte sobre la capa de galleta. Deja enfriar en la nevera mientras preparas la siguiente crema. 

Para la segunda crema, pon 50 mililitros de leche en un vaso y disuelve en él la cuajada. Pon el chocolate con kikos y con leche troceados, el resto de la leche y la nata en un cazo a fuego suave y remueve constantemente. Hay que tener cuidado de que no se queme. Cuando esté el chocolate bien disuelto, sube un poco el fuego y sigue removiendo. Cuando rompa a hervir, añade el sobre de cuajada disuelta y sigue removiendo. Cuando vuelva a hervir, retira del fuego y vierte sobre la capa de chocolate negro. Para evitar que el chocolate caliente haga un agujero sobre la capa de chocolate, no lo viertas directamente, sino sobre una cuchara puesta boca abajo. Deja enfriar en la nevera mientras preparas la siguiente crema. 

Repite la misma operación con los ingredientes para la crema de chocolate blanco y deja enfriar en la nevera, como mínimo, 2 horas. Pasa un cuchillo por el borde del molde, desmolda, decora con lo que más te guste y sirve. 






miércoles, 16 de abril de 2014

Helado de vainilla



Como ya comenté en la última receta, últimamente estoy un poco limitada físicamente y me estoy dedicando a recuperar fotos que tenía ya hechas para poder seguir con el blog. Tengo fotos de varias recetas, pero no esperaba encontrar éstas, ya que no me acordaba de ellas. Las encontró mi marido entre los archivos de 2012 y las puso como salvapantallas en el ordenador porque en algunas salían los niños. Como llevo ya dos o tres años queriendo compartir esta receta con vosotros, aquí la tenéis. Es uno de mis postres favoritos en verano y en casa todos se vuelven locos cuando saben que hay heladito de postre.

La primera vez que lo probé me di cuenta de que el helado de vainilla industrial no tiene absolutamente nada que ver con la auténtica vainilla. También me sorprendió saber que lo que da el color amarillento al helado no es la vainilla, que son unas semillas diminutas de color negro, sino las yemas de huevo. Os recomiendo que lo probéis y, si no tenéis heladera, también os aconsejo que os hagáis con una, ya que es una pasada, tanto para hacer los helados como para sorbetes, granizados,...

La receta venía con las instrucciones de la heladera, pero con sólo dos yemas. Yo le pongo tres porque así aprovecho para hacer helado de vainilla y, al día siguiente, cuando la cubeta está congelada otra vez, el de leche merengada. La verdad, mi favorito es el de leche merengada, pero por muy poco, los dos son cremosos y riquísimos.



INGREDIENTES:

Una ramita de vainilla
3 yemas de huevo (yo uso de la talla L, de 63 a 73 gramos, las claras las puedes utilizar para hacer helado de leche merengada al día siguiente, guardándolas en la nevera bien tapadas y sacándolas 20 minutos antes de montarlas)
65 gramos de azúcar blanquilla
200 mililitros de leche entera
200 mililitros de nata para montar

ELABORACIÓN:

Abre la rama de la vainilla con un cuchillito afilado y ráspala para extraer las semillas. Pon  la leche con la nata en un cazo. Añade la rama y las semillas de la vainilla y ponlo a cocer.

Bate las yemas con el azúcar con las varillas eléctricas hasta que se blanqueen y doblen su tamaño.

Añade un chorrito de leche, con cuidado de que las yemas no se cuajen, pues la leche estará muy caliente. Bate la mezcla rápidamente con las varillas y añade el resto de la leche, mezclando bien. Deja enfriar y, cuando esté a temperatura ambiente, introduce en la nevera al menos un par de horas, pero si puede ser toda la noche, mejor.

Si tienes heladera, ponla en marcha y vierte la mezcla (no te olvides de tener la cubeta en el congelador desde el día anterior). Deja funcionar la heladera durante 30 minutos. Una vez pasado el tiempo, vierte el helado en un envase hermético (tendrás una crema espesa, fácil de manejar) e introduce en el congelador. Tardará, al menos, una hora en adquirir una consistencia adecuada.

Si no tienes heladera, introduce en el congelador y ábrelo frecuentemente (cada 15 minutos o media hora, durante 2 ó 3 horas) para removerlo. Así, le cuesta mucho más cristalizar y tiene una textura más agradable.







viernes, 11 de abril de 2014

Tarta de mousse de lemon curd


Por asuntos varios, me he pasado más de un mes sin compartir ninguna receta con vosotros. Aunque tengo fotos de algunas recetas que preparé hace semanas, hasta ahora no he podido explicarlas, pero espero que os gusten. 

Voy a empezar con ésta, no porque sea la más antigua, más bien al contrario, es la última que hice, hace más de dos semanas. La preparé para el reto dulce de febrero, pero sólo tuve tiempo de hacer las fotos. A los dos días, estaba ingresada en el hospital, y he estado haciendo reposo desde entonces. Hoy ya me han dicho los médicos que me empiece a mover más por casa, así que estoy sentándome en el ordenador, a ratitos, y me estoy volviendo a animar.

Cuando leí que el reto de marzo era una mousse, me puse a darle al coco, porque a mi marido no le suelen gustar demasiado esas texturas. Como él es siempre mi conejillo de indias (creo que le tengo traumatizado), pensé en hacer algo a su gusto. Lo que nunca falla con él es el limón y encima tenemos un árbol llenito... Bueno, pues al final hice una receta utilizando una base que nos encanta a todos: lemon curd. La receta que seguí fue, básicamente, la que podéis ver en el vídeo de Lolita La Pastelera, pero cambiando el bizcocho del interior por galleta picada, la misma que usé para la tarta de queso y Mars (espectacular, os la recomiendo) y utilizando también las yemas. Veréis que Lolita explica la receta para elaborarla con máquina, pero la mía no tiene pala y adapté la receta.

El resultado fue muy rico, tiene que estar muy fría, mejor si está casi congelada. La próxima vez, haré la base de galleta más fina, del mismo diámetro de la tarta, así es mucho más fácil de cortar y el contraste de las texturas, más sutil.



PARA LA BASE DE GALLETA:

INGREDIENTES:

150 gramos de galleta digestive (yo le puse las Animadas de Hacendado, que son como la Tosta Rica antigua y quedó muy bien).
70 gramos de mantequilla
2 cucharadas de azúcar moreno de caña

ELABORACIÓN:

Tritura las galletas. Una forma rápida y fácil de hacerlo es poniendo 5 ó 6 galletas dentro de una bolsa (de las de bocadillo o congelar) y pasar el rodillo por encima. Cuantas menos galletas pongas en cada tanda, más fácil serán de triturar. Reserva en un bol.

Derrite la mantequilla en el microondas (necesita poco tiempo, ponlo a 15 segundos a potencia máxima y ve aumentando el tiempo, si es necesario). Añade el azúcar a las galletas trituradas y la mantequilla y mezcla bien con un tenedor. Reparte por todo el molde (el mío era de 18 centímetros) y alisa bien. Deja enfriar bien, tapado con film transparente.



PARA LA MOUSSE:

INGREDIENTES:

400 mililitros de nata para montar (muy fría, tiene que estar refrigerada, al menos, desde el día anterior)
250 gramos de queso de untar (a temperatura ambiente)
200 gramos de lemon curd (yo usé la receta de Stephanie Jaworski, la podéis ver traducida aquí)
150 gramos de azúcar blanquilla
100 mililitros de clara de huevo (yo usé 2 huevos enteros, separando claras de yemas)
8 hojas de gelatina

ELABORACIÓN:

Pon el bol y las varillas para montar la nata en el congelador de 10 a 15 minutos. Monta la nata con las varillas, es importante que los utensilios, así como la nata, estén muy fríos. Para montar la nata, añade un par de cucharadas de azúcar desde el principio. Cuando esté bien montada (suele estar en unos 4 minutos a velocidad máxima y la textura es muy firme), reserva. Mezcla el queso con la varilla de mano para que tenga una textura más suave. Añade el queso a la nata con movimientos envolventes. Reserva en la nevera. 

Pon las 8 hojas de gelatina a hidratarse en agua fría. Calienta 2 ó 3 cucharadas de lemon curd al baño María. Cuando la gelatina esté blandita, escúrrela y añádela al lemon curd caliente para que se disuelva. Mezcla bien, deja reposar un par de minutos y añade al resto de lemon curd con las varillas manuales (tiene que estar bien frío, para que, al mezclarlo con la nata no haya demasiado cambio de temperatura). Añade el lemon curd a la nata con movimientos envolventes, para que no se baje, hasta que tenga una textura uniforme. 

Monta las yemas con un par de cucharadas de azúcar. Monta las claras con el azúcar restante. Las claras tienen que estar a temperatura ambiente. Pon las claras a temperatura media y ve aumentando la velocidad. Cuando empiecen a estar blancas, aunque todavía no consistentes, añade el resto del azúcar sin dejar de batir y sigue batiendo hasta que al retirar la varilla, se vea que forma picos. Añade las yamas poco a poco a las claras, con movimientos envolventes. Añade un par de cucharadas de merengue a la nata y mezcla de la misma forma. Añade el resto y termina de mezclar. Vierte toda la mezcla sobre las galletas en el molde (yo usé uno desmontable de 24 centímetros y me quedó justo) y enfría durante, al menos 4 horas.


PARA LA COBERTURA:

INGREDIENTES:

150 gramos de lemon curd
3 hojas de gelatina
45 mililitros de agua
5 gramos de zumo de limón recién exprimido

ELABORACIÓN:

Pon a hidratar las hojas de gelatina en agua fría. Mientras, calienta el zumo de limón al baño María. Cuando la gelatina esté blandita, escúrrela bien y mezcla con el zumo para que se disuelva. Si quedase algún resto de gelatina sin derretir, ponlo 4 ó 5 segundos en el microondas.

Añade el lemon curd y remueve hasta conseguir una mezcla homogénea. Vierte la mezcla sobre la tarta (no la dejes caer directamente sobre la crema, pon una cuchara boca abajo sobre la tarta para que, al caer la mezcla, esté mejor repartida y no se haga un agujero en la tarta). Vuelve a enfriar, al menos, durante dos horas más. Pasa un cuchillo por el borde de la tarta y desmolda. La puedes decorar con lo que quieras, yo le puse unos hilitos de chocolate.






viernes, 28 de febrero de 2014

Gran reto dulce: Mille Crepe de chocolate y fresa

En Facebook pertenezco a un grupo que me encanta, Reposteras de Andar por Casa, donde podemos compartir nuestras experiencias y dar o pedir consejo sobre cualquier duda, por dulce que sea. Este mes, Gokurakuh Sam nos ha sorprendido con un blog que consiste en que se propone un reto dulce cada mes y quien quiere puede participar. El reto de este mes era Mille Crepe una rica tarta de crepes que se puede hacer de cualquier sabor. Encontré un vídeo que me gustó, así que probé su receta de crepes y sustituí la nata montada por mermelada de fresa.



Me gustó intentar esta receta por dos motivos: el primero, que hacer crepes es muy sencillo y rapidito. El segundo, que así los podía hacer en un formato distinto, porque mis hijos se los comen siempre enrollados o en forma de abanico y de uno en uno. Además, desde que mi madre me regaló una sartén crepera, apetece más hacerlos y el resultado ha sido bastante bueno, es una tarta muy rica y la puedes hacer de tantos sabores como se te ocurra.

INGREDIENTES:

2 huevos
100 gramos de harina
2 cucharadas soperas de azúcar
250 mililitros de leche
Una cucharadita de aroma de vainilla (yo no le puse)
Un poco de aceite o mantequilla para engrasar la sartén o crepera

Para la decoración:

Crema de cacao (Nocilla, Nutella, u otra crema similar)
Mermelada de fresa
Fresas
Azúcar glass


ELABORACIÓN:

Casca los dos huevos en un bol. Añade el azúcar y mezcla con las varillas. Añade la harina y sigue mezclando. Quedará una masa espesa. Añade la mitad de la leche y mezcla, añade la vainilla y el resto de la leche y vuelve a mezclar. Ahora quedará una masa bastante más líquida, como una crema. Cuela la crema con un colador o tamiz metálico para eliminar los grumos, tapa el bol con film transparente y deja reposar durante 30 minutos a temperatura ambiente.

Calienta la sartén o crepera a fuego medio y engrásala con una hoja de papel de cocina untada con un poco de aceite. Vierte un poco de crema en la sartén y retira lo que sobre. Tiene que quedar una masa muy fina. Con una espátula, asegúrate de que los bordes queden bien despegados y dale la vuelta, ayudándote con la espátula. Ten cuidado de no quemarte y de que no se rompa. Deja el crepe un par de segundos en la sartén o hasta que empiece a dorarse por debajo y colócalo sobre un plato. Repite la operación hasta que se termine la crema. Acuérdate de engrasar la sartén un poco cada vez que vayas a hacer un crepe. Colócalos uno encima de otro, pero sepáralos con hojas de papel de cocina para que no se peguen. Déjalos enfriar.

Unta un crepe con una capa fina de Nocilla y pon otro encima. Unta el de encima con otra capa fina de mermelada de fresa y ve alternando capas. Cuando esté terminada, envuelve el plato con film transparente y deja enfriar, al menos, un par de horas en la nevera.

Corta la tarta por la mitad, unta una de las mitades con Nocilla y coloca la otra mitad encima, así será más alta. Deja enfriar un poco más y ya puedes decorar tu Mille Crepe.






lunes, 24 de febrero de 2014

Tarta de cumpleaños de nata, queso y fresa

Hoy es el segundo cumpleaños de este blog y ayer fue también el mío, aunque cumplo algunos más. Y para celebrarlo, os traigo la tarta que comimos ayer para soplar las velas. Siempre hago la tarta a gusto del cumpleañero y ayer no fue una excepción. Junto con la tarta de coco y chocolate, que hice el año pasado por estas fechas con el mismo motivo, ésta es una de mis favoritas.

Tarta de queso y fresa. Riquísima y muy fácil de hacer.

 Hice la receta del típico bizcocho de yogur, pero cambiando el aceite por mantequilla derretida y añadiendo unas perlitas de chocolate. Lo que más me gusta de esta receta es la mezcla del queso con la mermelada, queda buenísimo.




Iba a hacer dos mini tartas iguales, pero mi hija me pidió que la más pequeña la hiciera de chocolate, así que le puse un poco de Nocilla dentro y por encima chocolate derretido con un poco de leche. Os pongo una foto para que veáis la decoración, que la terminó ella.



PARA EL BIZCOCHO:

INGREDIENTES:

3 huevos
1 yogur natural o de limón
3 vasitos (de yogur) de harina de trigo
2 vasitos (de yogur) de azúcar
1 vasito (de yogur) ó 75 gramos de mantequilla derretida
1 sobre de levadura en polvo

ELABORACIÓN:

Precalienta el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Derrite la mantequilla en el microondas poco a poco, con cuidado de que no se queme. Deja templar. Bate los huevos con el azúcar, a mano o con la batidora de varillas.  Añade el yogur, y mezcla. Añade la mantequilla derretida y continúa mezclando. Por otro lado, mezcla la harina y la levadura y tamiza. Incorpora  la mezcla de harina con movimientos envolventes.

Forra un molde redondo (yo usé uno de 18 y otro de 15 y repartí la mezcla) con papel vegetal, vierte la masa y hornea con calor sólo abajo durante 30 minutos o hasta que, al pinchar en el centro con un palillo, éste salga limpio. Apaga el horno y deja reposar los bizcochos dentro unos 5 minutos con la puerta abierta. Deja enfriar por completo antes de cortar el bizcocho en discos.

PARA EL JARABE:

INGREDIENTES:

1 naranja
Medio vaso de azúcar
Un vaso de agua

ELABORACIÓN:

Pon el azúcar, el agua y el zumo de la naranja en un cazo y lleva a ebullición. Deja templar.

PARA EL RELLENO:

INGREDIENTES:

1 tarrina (300 gramos) de queso de untar a temperatura ambiente
1 cucharada sopera de azúcar glass tamizado
Mermelada de fresa (como no tenía casera, le puse de Hero de temporada, tiene una textura suave y está muy conseguida)

ELABORACIÓN:

Mezcla el queso con el azúcar con una varilla o un tenedor, sin batir demasiado. Pon una capa de queso sobre cada disco y una de mermelada encima.

PARA LA DECORACIÓN:


INGREDIENTES:

500 mililitros de nata para montar muy fría
De 2 a 4 cucharadas soperas de azúcar glass
Fresas
Crocanti de almendra en cubitos

ELABORACIÓN:

Pon el bol y las varillas en el congelador al menos durante 15 minutos. Pon a montar la nata muy fría con el azúcar con las varillas eléctricas, aumentando la velocidad progresivamente. Es importante no pasarse, ya que se puede llegar a convertir en mantequilla. Cuando esté bien consistente, cubre la tarta con una espátula y llena una manga pastelera (yo usé una boquilla rizada grande). Decora la tarta y déjala enfriar al menos dos horas en la nevera. Si la dejas en la nevera toda la noche, mejor. Pon un poco de crocanti de almendra por encima. Coloca las fresas en el último momento.

domingo, 9 de febrero de 2014

Cake de calabaza


Como ya comenté en la última entrada, estuve aprovechando una calabaza que tenía asada. Ésta es una re las recetas que hice, ya que lleva mucha calabaza y está muy buena. Aprovechando, hice un pequeño experimento: hice dos bizcochos con costra de azúcar y canela y el tercero con perlitas de chocolate. Los tres estaban muy ricos, pero el que más nos gustó fue el de las perlitas.

Ya publiqué esta receta en una de las primeras entradas del blog, pero he querido rescatarla porque es de los mejores bizcochos que he probado. De vez en cuando, me gusta hacerla, ya que en casa nos gusta a todos.


INGREDIENTES:

500 gramos de calabaza asada
4 huevos (yo uso de la talla L, de 63 a 73 gramos)
350 gramos de azúcar
225 gramos de aceite de girasol o de oliva suave
400 gramos de harina
1 sobre de levadura en polvo
2 sobres dobles de gasificante para repostería (gaseosa)

1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharada de azúcar
1 puñado de perlitas de chocolate



ELABORACIÓN:

Asa la calabaza con antelación. Lo puedes hacer en el horno o, mucho más rápido, en el microondas. Deja enfriar bien, es muy importante, ya que si añades la calabaza caliente, el bizcocho no sube. Para asarla en el microondas, pela la calabaza, eliminando todas las partes blancas y las pepitas, trocéala y ponla en un bol. Tápala bien con film transparente y haz pequeños agujeros en el film con un cuchillo. Pon en el microondas a máxima potencia, sin grill. Dependiendo de la cantidad de calabaza y del tamaño de los trozos, tardará más o menos, por lo que hay que ir vigilando. Estará lista cuando, al pincharla con un cuchillo, éste la atraviese muy fácilmente. Hay que tener cuidado con el tiempo para que no se reseque.

Precalienta el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo. Bate los huevos con el azúcar y el aceite. Añade la calabaza asada y tritura con la batidora. Mezcla la harina con la levadura y el gasificante y tamiza. Añade la harina a la masa, con cuidado de que no queden grumos. Vierte parte de la mezcla sobre  sobre dos moldes tipo "plum cake" engrasados o forrados con papel vegetal  e introduce en el horno con calor arriba y abajo (con este tipo de molde nunca se me queman por arriba). Espolvorea con una mezcla de azúcar y canela.

Mezcla un puñadito de perlitas de chocolate con el resto de la masa, viértela sobre otro molde del mismo tipo y pon unas pocas perlitas más por encima.

Hornea durante unos 30 minutos. Pincha con un palillo, si sale limpio, ya puedes apagar el horno, si no, ve controlándolo cada 5 minutos hasta que salga limpio. Conviene dejar dentro del horno 5 minutos con la puerta abierta antes de sacarlo, así el cambio de temperatura no es tan brusco y no se baja.






domingo, 26 de enero de 2014

Coca de carabassa o coca escudellà (torta de calabaza)



Este mes va de calabaza. ¿El motivo? Se me estaba secando una de las calabazas del huerto y tenía que abrirla. Hice una crema de calabaza, pero el resto se me quedó olvidada 3 ó 4 días en la nevera y, aunque estaba bien tapadita con su film, la tuve que asar. La pelé y corté en dados y la asé en el micro, tapada con film ligeramente agujereado. La guardé en la nevera y pasaron otros 3 ó 4 días. Así que tuve que hacer algo con ella. Como era bastante grande, me dio para hacer varias cosas, tres cakes y unas galletas de calabaza. Entonces, me acordé de que tenía estas fotos guardadas para publicar y de lo riquísimas que están estas tortas. Así que, mientras hago las fotos de lo que he hecho este fin de semana, vamos a ir abriendo boca con esta maravilla. Son blanditas, jugosas, con sabor a canela y suave calabaza. Y tan fáciles de hacer que es un crimen resistirse.

Esta receta me la pasó mi compi Rosa, a quien le encanta cocinar como a mí y a quien también le encanta la calabaza. Tengo que decir que tengo alguna de sus recetas por hacer, pero las que he hecho hasta ahora no me han fallado. Buscando más información sobre este dulce típico valenciano, encontré por casualidad también la receta. Me costó un poco encontrar las obleas para la base, pero al final las vendían justo debajo de mi casa, en una tiendecita de ultramarinos.




INGREDIENTES:

250 gramos de pulpa de calabaza asada
250 gramos de harina
200 gramos de azúcar
200 gramos de aceite de oliva suave
2 sobres de cada color de gaseosas (para repostería)
La ralladura de un limón
2 huevos
Una pizca de sal


Canela y azúcar (para decorarlas)
Obleas (para la base)


ELABORACIÓN:

Mezcla la pulpa de calabaza con el azúcar y la ralladura de limón. Pon el resto de ingredientes en un bol grande y mézclalos con la varilla a mano hasta conseguir una masa homogénea.

Añade la masa de la calabaza, y mezcla bien hasta que estén todos los ingredientes bien incorporados.

Vierte una porción de masa sobre cada oblea con la ayuda de un cucharón de los que se usan para servir la sopa. Espolvorea por encima de cada una un poco de azúcar mezclado con canela.

Hornea a 170-180 grados durante 12-15 minutos, hasta que los bordes estén un poco dorados. Deja enfriar sobre una rejilla. Se conservan bastante bien en un bote hermético, incluso se pueden guardar en la nevera con la precaución de sacarlos unos minutos antes de consumir.








jueves, 16 de enero de 2014

Pizza casera de carne

Esta pizza no está buena, ni buenísima, ni nada que se parezca. ¡Está impresionante! La masa queda esponjosa por dentro y crujiente por fuera, el tomate y el queso la hacen muy jugosa y la carne con la cebollita... Es muy fácil de hacer, aunque hay que hacerla con algo de tiempo, en media hora no está lista, ya que hay que dejar la masa levar y hacer el sofrito.

Es una receta que he ido elaborando con los años, partiendo de la idea de la típica pizza italiana, pero poniendo de aquí y allí. ¡Qué lejos queda cuando la hacía con el preparado de harina para pizzas! Bueno, os dejo un trocito, que estas cosas no hay que guardárselas.



PARA LA MASA:

INGREDIENTES:

250 mililitros de agua templada
25 gramos de levadura fresca prensada (un cubito)
Harina de trigo de fuerza (de 400 a 500 gramos, la que admita, puedes poner 200 de fuerza y el resto, integral)
Un chorrito de aceite de oliva
Una pizca de orégano y tomillo deshidratado (opcional)
Un pellizco de sal

ELABORACIÓN:

Pon el agua templada junto en un bol y desmenuza  la levadura con los dedos. Mezcla con un tenedor. Añade la sal, el aceite y las especias y mezcla. Añade la harina tamizada poco a poco y ve mezclando. Cuando la masa se despegue de los dedos, amasa un poco más sobre la superficie de trabajo. Añade más harina si es necesario. Haz una bola y ponla en un bol grande tapado con un paño húmedo. Deja la masa levar durante, aproximadamente, media hora en un lugar cálido. Mientras, prepara el relleno.



PARA EL RELLENO:

INGREDIENTES:

400 gramos de carne picada con máquina (mitad ternera y mitad magro de cerdo o a tu gusto)
1 cebolla
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Una cucharadita de pimentón dulce (si es de la vera, mejor)


ELABORACIÓN:

Pela la cebolla y pártela por la mitad. Córtala en juliana y ponla en una sartén con el aceite. Añade sal para que se poche antes. Cuando la cebolla esté blandita, añade la carne picada y dora bien. Cuando ya esté lista la carne, corrige de sal, baja el fuego y pon una cucharadita de pimentón. Dale una vuelta rápida para que no se queme y reserva.

 


PARA MONTAR LA PIZZA:

INGREDIENTES:

150-200 gramos de queso mozarella rallado en hilos
4 ó 5 cucharadas de tomate frito
1 chorrito de salsa barbacoa (opcional)
Orégano

ELABORACIÓN:

Ahora sólo queda montar la pizza y hornear. Amasa bien la masa en la superficie de trabajo y estira sobre la mesa en forma redonda (a mano, si sabes hacerlo, o si no con el rodillo). Enrolla la masa en el rodillo para trasladarla a la placa del horno (yo la cubro con papel de hornear). Por una capa de tomate frito y el chorrito de salsa barbacoa. Extiende sobre la masa con una cuchara, dejando libres los bordes. Añade el queso y la carne, bien repartidos por encima del tomate. Hornea a 200 grados durante 10-12 minutos en la parte central del horno o hasta que esté bien cocida (al levantar un poco con una espátula la pizza por un lado, el borde de la masa está bien firme). Espolvorea con orégano, coloca la pizza sobre una bandeja y sirve.



viernes, 3 de enero de 2014

Tarta de Mickey y Minnie

Hace ya dos meses que celebramos el cumpleaños de mi niña. Desde el principio, tenía claro que quería la  temática de Mickey Mouse. Me costó un poco decidirme cómo hacerla, porque al principio la quería con 4 ó 5 personajes (Mickey, Pluto, Donald y Goofie). Después, yo le propuse hacer una del estilo Mickey Fantasía, pero no le convenció y, al final, dijo que la quería con la ratoncita. Hice las figuras a escondidas, aprovechando cuando dormía y cuando estaba en el cole (menos mal que tenía vacaciones). Fue complicado, pero, mereció la pena, y mucho. Su carita fue un poema cuando vio la tarta de su querido Mickey.



Las figuras las hice basándome en varios tutoriales, especialmente en éste de Georgia Suter para hacer a Mickey y en el de María Carolina Rugero para hacer a Minnie. Lo más difícil fue montar a Minnie en la pose que véis en las fotos.

Tarta de Minnie besando a Mickey

La intención era hacer la tarta algo más elaborada, pero modelar a Mickey y Minnie me llevó más tiempo de lo que hubiera querido. De hecho, para que ella no viera las figuras hasta el momento de soplar las velas, terminé la tarta en plena fiesta, a escondidas (que difícil fue mantener a los niños alejados). Como era precisamente el fin de semana que cambiaban la hora, cuando salí a hacerle las fotos de rigor, había muy poca luz, así que las fotos dejan bastante que desear. He tardado tanto en publicarla porque no encontraba la forma de mejorar la luz de las imágenes, faltaba demasiada. Tengo que agradecer a mi amigo Mapashito que me editara un par de fotos, al final quedaron bastante decentes.

Tarta de Minnie besando a Mickey

Ya casi ni me acuerdo de la receta de la tarta. Sólo sé que el relleno era de ganache de chocolate blanco y la cobertura de chocolate con leche y negro que usé para la tarta de cumpleaños fácil. El bizcocho era de mantequilla, pero no recuerdo cuál de los que hago habitualmente. Parte de la masa la teñí con colorante en gel rojo de Wilton y después puse pegotitos con una manga pastelera sobre el resto de la masa, alternándolas.

Tarta de Minnie besando a Mickey




domingo, 29 de diciembre de 2013

Tarta de fondant de guerrero enano

Las vísperas de Navidad he andado ocupada con esta frikitarta (posiblemente, la más friki que he hecho hasta ahora). La tenía pendiente desde Julio por el cumpleaños de mi marido. Como nunca encontrábamos el momento, la pospusimos para nuestro aniversario, para tener una fecha como objetivo. Por cierto, él no sólo pudo ver cómo iba avanzando el enano, sino que me ayudó mucho con las cuestiones técnicas. Sin él, no hubiera sido un verdadero guerrero enano.

En Julio empecé a modelar al enano que iba a presidir la tarta, pero al final no lo pude terminar a tiempo. El pobre enano se quedó esperando en la  estantería a que lo retomase, pero ya no me convencía, porque le faltaban los brazos, el casco y el martillo y se había secado demasiado. Como iba a ser bastante complicado montarlo y que quedara bien, empecé con uno nuevo.



El primer enano iba a ser un herrero rúnico, pero con el segundo me inspiré en una imagen de una miniatura espectacular de Scibor Miniatures, Randolph Gobherd, así que terminó siendo un guerrero.

El segundo enano me quedó bastante más grande que el primero (mide 16 centímetros de alto) y bastante mejor acabado. Con él, aprendí a hacer una nariz humana más realista, en lugar del típico pegotito de fondant. Y también aprendí a hacer una señora barba. Para hacerla, me basé en el vídeo de Santiago Moltó que podéis ver aquí. No lo hice igual, pero me dio ideas.

Otra cosa que también aprendí es a hacer cota de malla. Es bastante fácil (aunque la primera tira que hice ni se parecía) y queda muy aparente. Vi cómo hacerlas en el blog de Sir Skofis y me pareció muy interesante. La armadura del primer enano la hice con placas, que quedaban bastante bien, pero no eran nada prácticas. Había que coger al enano con mucho cuidado, porque las placas se partían con mirarlas. Además, la cota la puedes añadir después sobre la figura como si fuera ropa de verdad y queda mucho mejor.

La tarta era de buttercream de lemon curd rellena de lemon curd, que es la favorita de mi marido desde que la probó.

Bueno, después de todo el rollo, os presento a Hlout-wig Ironfist. Es el señor del clan Puñohierro de la ciudad Karak Urbar.

Hlout-wig Ironfist











Ésta es la inicial de Hlout-wig.
Ésta es la runa de una de sus iniciales, Ironfist.
Puede valer como "a" o "i", dependiendo de la palabra.
Ésta es la runa magistral del acero.
La runa del destino.
La runa del destino.
Primer plano de la cota de malla. Está hecha sobre fondant negro y después pintada a pincel seco con colorante plateado en polvo.

La cota de malla está hecha sobre fondant negro y después
pintada a pincel seco con colorante plateado en polvo.
Esto me lo enseño Álex, de Freak cakes, que hace cosas muy chulas.
El escudo mágico de Hlout-wig. Su clan le cuida bien.
No hay enano que se resista a pisotear al enemigo.
Tanto las punteras de las botas como la hoja del hacha muestran desperfectos inevitables que sufren en las batallas.

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